El viernes 24 de octubre, la sede central de Nueva Acrópolis Santiago abrió sus puertas para una nueva edición de la Noche de Museos, ofreciendo una jornada gratuita de charlas y exhibiciones dedicadas a la sabiduría atemporal, las artes marciales y la filosofía.
Una nueva edición de la Noche de Museos se realizó en Nueva Acrópolis Santiago, invitando al público a vivir una experiencia única donde la filosofía, el arte y la cultura se unieron en un mismo espacio. Durante la jornada, los visitantes participaron en diversas actividades que integraron el pensamiento, el movimiento y la belleza, en una noche dedicada al conocimiento y la armonía.
Las actividades comenzaron con la charla denominada “Filosofía para Vivir”, una invitación a descubrir cómo las enseñanzas de la sabiduría atemporal pueden ayudarnos a enfrentar los desafíos del mundo actual con claridad, propósito y equilibrio interior.
Luego se presentó la exhibición “Tai Chi, Energía en Movimiento”, que expuso la unión entre cuerpo y mente a través de esta disciplina milenaria. La demostración destacó la importancia de la respiración consciente y el equilibrio interior como caminos hacia la serenidad.
La jornada continuó con “El Blanco Invisible – Arquería Japonesa (Kyudo)”. Los asistentes pudieron apreciar la precisión y concentración que caracterizan este arte, donde el tiro con arco se transforma en una meditación en movimiento. Cada disparo reflejó la búsqueda de equilibrio entre la acción y la contemplación.
Por último, la exhibición “Código Guerrero Bushido – Espada Japonesa” permitió adentrarse en el espíritu del camino del guerrero japonés. A través de esta presentación se exploraron la disciplina, la belleza y la filosofía que dan forma a esta práctica ancestral, en la que cada gesto encierra un acto de conciencia y respeto.
La Noche de Museos nos recordó que la verdadera belleza del arte y la cultura reside en su poder para despertar la conciencia y unir a las personas. En cada movimiento, palabra o silencio, la filosofía se hace viva: nos enseña que la armonía no se busca fuera, sino que se cultiva dentro, y que solo quien conoce su interior puede iluminar el mundo que lo rodea.



