Una emotiva ceremonia reunió a autoridades, voluntarios, alumnos y colaboradores de todo Chile para conmemorar medio siglo de labor ininterrumpida en la formación humana y la difusión de valores atemporales.
El pasado 2 de mayo, Nueva Acrópolis Antofagasta celebró con gran alegría y emoción su 50° aniversario de presencia en la ciudad, con una cena conmemorativa que reunió a voluntarios, alumnos, colaboradores y amigos de la institución provenientes de distintas regiones del país. La actividad constituyó una oportunidad para recordar la trayectoria de medio siglo de trabajo constante al servicio de la cultura, la filosofía y la formación de mejores seres humanos.
La ceremonia contó con la participación del Director Nacional de Nueva Acrópolis Chile, profesor Francisco Duque, así como del destacado ex Director Nacional, profesor Carlos Paganini, quienes compartieron reflexiones sobre la importancia de preservar espacios dedicados al desarrollo de los valores permanentes del ser humano. Durante sus intervenciones, destacaron el aporte que la filial Antofagasta ha realizado a la comunidad a lo largo de cinco décadas, acercando la filosofía práctica a miles de personas mediante conferencias, cursos, actividades culturales y proyectos de voluntariado.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la entrega de reconocimientos a destacados voluntarios y colaboradores que, con su esfuerzo, dedicación y generosidad, han contribuido a hacer posible la continuidad de esta noble labor. Gracias a su compromiso silencioso y perseverante, Nueva Acrópolis ha podido mantenerse como un espacio abierto para la reflexión, el autoconocimiento y la búsqueda de aquellos valores universales que inspiran a la humanidad desde tiempos antiguos.
Durante estos cincuenta años, la institución ha desarrollado una intensa actividad cultural y educativa en la ciudad, ofreciendo herramientas para comprender mejor al ser humano, fortalecer el carácter y afrontar los desafíos de la vida con una visión más profunda y consciente. Esta labor ha sido posible gracias al espíritu de voluntariado que anima a quienes participan en Nueva Acrópolis, convencidos de que la transformación positiva de la sociedad comienza por el crecimiento interior de cada persona.
Al conmemorar este importante aniversario, Nueva Acrópolis Antofagasta renueva su compromiso con la comunidad y proyecta hacia el futuro la misma misión que inspiró sus primeros pasos: promover una filosofía práctica para la vida, fomentar la cultura como herramienta de unión y comprensión entre las personas, y desarrollar el voluntariado como una expresión concreta de fraternidad y servicio. Medio siglo después, la llama de este ideal continúa viva, iluminando nuevos caminos para las generaciones presentes y futuras.



