El jueves 20 de noviembre, la sede central de Nueva Acrópolis Chile celebró el Día Mundial de la Filosofía con dos actividades consecutivas dirigidas por el Director Nacional, Francisco Duque. Una jornada que unió reflexión, identidad institucional y la vigencia del espíritu filosófico en nuestro tiempo.
El jueves 20 de noviembre, en el Salón Giordano Bruno de la sede central, Nueva Acrópolis Chile celebró con gran participación el Día Mundial de la Filosofía, una fecha proclamada por la UNESCO para promover la reflexión crítica, el diálogo y el cultivo interior. La jornada comenzó a las 19:00 horas con una clase abierta dirigida por el Director Nacional, Francisco Duque, en modalidad presencial y online, reuniendo a estudiantes, miembros y amigos de la institución en un espacio de profunda inspiración filosófica.
Durante esta primera instancia, se destacó la importancia universal de la filosofía como una herramienta clave para comprender el mundo, orientarse en la vida y fortalecer la interioridad en un tiempo marcado por la rapidez, la incertidumbre y el exceso de estímulos. La reflexión invitó a recuperar el poder del pensamiento claro, la serenidad del discernimiento y la necesidad de ejercitar una mirada filosófica para enfrentar los desafíos actuales con mayor lucidez.
La jornada continuó a las 20:00 horas con la charla “Una Escuela de Filosofía para Nuestro Tiempo”, dictada exclusivamente de manera presencial por el profesor Francisco Duque. En esta exposición, se profundizó en la identidad de Nueva Acrópolis como escuela filosófica contemporánea, basada en tres principios esenciales: Fraternidad, Eclécticismo y Desarrollo de las Potencialidades Humanas.
El director explicó cómo estos principios no son meros conceptos, sino orientaciones prácticas para construir una vida interior más firme y un carácter más consciente. Se destacó que la fraternidad es el puente que une a los seres humanos más allá de sus diferencias; el eclécticismo, la apertura que permite aprender de todas las tradiciones y corrientes filosóficas; y el desarrollo de las potencialidades humanas, el desafío permanente de despertar lo mejor de nosotros mismos.
La celebración del Día Mundial de la Filosofía en Nueva Acrópolis Chile recordó que la filosofía no solo pertenece al pasado, sino que es una necesidad viva del presente. Enseña a mirar alto, a pensar con claridad, a actuar con nobleza y a mantener el corazón firme ante las circunstancias. En un mundo que cambia, la filosofía sigue siendo un faro: una invitación constante a convertirse en la mejor versión de uno mismo y a construir, juntos, un futuro más consciente, fraterno y humano.



